A veces las pequeñas cosas de la vida son las que nos hacen más felices. Simon, suena bien mamila pero es cierto.
El pedo está en que esas cosas pequeñas las vamos menospreciando (o como sea que se escriba) y luego ya no son suficiente. Esta chido tener ambiciones, pero no chinguen, no hay que amargarse por no saber qué chingaos va a ser de tu vida si no tienes éxito, lo que sea que eso signifique.
Hace ya un rato "trabajaba" en un bar, no de muy buena pinta pero el ambiente casi siempre fue chido y tocaban bandas de casi todo tipo de rock. Además de que el dueño es cuate y podíamos chupar de a grapa. La neta era mas una distracción que otra cosa, como músico frustrado esos lugares siempre son chidos. Dejé de trabajar ahi y dejé de ir.
Me clavé en las cosas de la escuela, que si el servicio social, que si yo voy a trabajar aquí, que si yo ya tengo chamba segura, que si yo ya terminé el proyecto, que si yo soy mejor que tu... Pfffff.
El viernes me di una vuelta por el bar. Compramos un cartón de chelas y nos pusimos a platicar con los cuates con los que antes tocaba o los que frecuentaba en el bar. Algunos son bien pinches felices nomas coleccionando envases de chelas de todas partes del mundo (compradas aquí, porque ps destapar chelas no deja mucho varo que digamos como pa viajar) y llevar una lata pa compartirla con la banda y trabajar en el bar. Así nomas. De pronto estaba parado viendo a una banda tocar canciones chiditas con una cheve en la mano y estaba bien-pinche-feliz. Feliz como ya hacía un rato no me sentía. Sí salía con los cuates de la universidad a las cheves o cualquier otro lugar y me la pasaba chido, pero como que no apreciaba esos momentos. Los pasaba por alto.
Pero ahi nomas con una cheve sintiéndome tan chido me hizo pensar en esas cosas pequeñas.