Es increíble cómo la música te puede transportar a ciertos momentos de tu vida, buenos o malos.
No estaba muy convencido de ir a alguno de sus conciertos acá en la Ciudad de México. Cuando salieron los boletos no pude conseguir uno y ps ya me había resignado. Ya los había visto en el 99 y como a muchos me entró la onda esa de "Metallica ya no es lo mismo" o "a mi me caía mejor el Jason". Y la neta sí, Metallica como que andaba muerto.
Total que me dije "¡ps qué chingaos!" y me puse a conseguir un boleto pal sábado y nooooo chingues!
Me sentí como de 15 años, en la vocacional, sentado en una jardinera con unos compas, guitarras de palo, los primeros cigarros y sacando las rolas de Metallica. Ah qué chingones días. Ps cómo no me iba a gustar el concierto si yo crecí con esas rolas, esos weyes eran el sound track de esa época y ahí conocí a algunos de los mejores amigos que tengo. En la primeritita banda que armamos era inevitable que el grueso del repertorio no fueran canciones de Metallica. Luego se hicieron clásicos que no fallaban en los bares y las tocadas.
El sonido muy chingón, el set list con muchos clásicos - sólo les faltó Fade to Black -, haaarto fuego sobre todo en One, las pantallas chingonas. Además no se que se traen esos monos con la Luna; en el 99 recuerdo a Hetfield cantando con la Luna llena de fondo en las pantallas y ahora la Luna también jugando su papel.
Metallica SIEMPRE será Metallica.